20 de abril de 2023
“Cuando empiezo a preocuparme por cosas sobre las que no puedo hacer nada, me digo a mí mismo que debo aceptar lo que no puedo cambiar. A menudo he usado las ideas de la Oración de la serenidad como un disparador para renunciar a mi necesidad de controlar y como un recordatorio para actuar cuando se pueda remediar algún descontento”.
El Granada, California, marzo de 1989, “Un programa de acción”, Lo mejor del Grapevine, Volumen 3









