“No necesito hacer enmiendas de rodillas, necesito caminar erguido, sin falso orgullo. Cuando, humildemente, me acerque a las personas y les pida perdón con sinceridad, ese acto me quitará el peso que llevo sobre los hombros”.
“Las personas a las que les hicimos daño”. REYNOLDSBURG, OHIO, SEPTIEMBRE DE 1979. Del AA Grapevine










