Hoy sólo tengo motivos de inmensa gratitud con mis compañeros de AA y con todos los alcohólicos del mundo; pero especialmente con mi Poder Superior, Dios como hoy lo concibo, por haberme puesto en el camino de AA, para que pudiera salvar mi vida, mi familia y todo lo que estaba a punto de perder”.
Noviembre/Diciembre 1997 Medellín, Colombia. “Lo único que me ha hecho sentir feliz y útil”. Lo Mejor de la Viña








