“Aunque el miembro individual de AA no está sujeto a ninguna coacción humana, aunque tiene una casi perfecta libertad personal, hemos logrado, no obstante, una unidad magnifica en cuanto a lo esencial. Por ejemplo, nadie se ve forzado a tragar los Doce Pasos de nuestro programa de AA. Ninguna autoridad humana los hace cumplir. No obstante, nos unen y unidos los seguimos, porque la verdad que contienen nos ha salvado la vida, y nos ha abierto una puerta hacia un nuevo mundo”.
Bill W., cofundador de A.A., septiembre 1945. “Las ‘reglas’ son peligrosas pero la unidad es vital”. El Lenguaje del Corazón, p. 7-8








