“En AA, no tenemos ninguna autoridad humana coercitiva. Ya que todo miembro de AA tiene, por necesidad, una conciencia sensible, y ya que el alcohol le castigará gravemente si recae, cada vez nos vamos dando más cuenta de que tenemos poca necesidad de reglas o reglamentos de invención humana”.
Bill W., cofundador de A.A., enero 1948. “Segunda Tradición”. El Lenguaje del Corazón, p. 78








