¡Qué miserable era mi vida cuando veía el mundo a través de mis propios ojos! No podía acercarme a otras personas y ellas no podían alcanzarme. La maravillosa experiencia de la paz mental me eludía hasta que descubrí el programa de Alcohólicos Anónimos.
De: Sobriedad Emocional. La raíz de nuestras dificultades









