Creo que tengo cierto espíritu de servicio, pero en AA aprendí que sólo si lo hago con amor y humildad vale la pena hacerlo. En Alcohólicos Anónimos finalmente aprendí que, al fin y al cabo, la sobriedad es para ponernos en condiciones de servir a Dios y al prójimo. Y eso es lo único que me ha hecho sentir feliz y útil.
Lo Mejor de la Viña. Lo único que me ha hecho sentir feliz y útil. Noviembre/Diciembre de 1997








