Cuando tomaba, tenía un problema con la bebida que no podía controlar. Cuando dejé de beber, tuve un problema con la vida que no podía manejar; ni siquiera sabía por dónde empezar. Pero ahora empecé a caminar, y los pasos que doy se sienten mucho más seguros con la ayuda de mi padrino.
Frente a Frente. ¿Tienes un padrino? Enero de 1975









