Hoy mi vida ha dado un giro de 180 grados en todos los sentidos. Hoy soy feliz, a pesar de los pesares. He aprendido a conocerme a mí misma. Hoy por primera vez en mis años sé lo que es tener “paz interior”. Hoy disfruto cada una de las 24 horas que mi Poder Superior me ofrece todos los días. Hoy vivo para dar y me siento bien. Ya no sufro como antes, ni mis seres queridos tampoco.
Lo Mejor de La Viña. Carta a una recién Llegada. Junio 2000









