Día tras día, nuestro AA hace un examen de sus errores y sus vicisitudes. Aprende de su experiencia cotidiana cuáles son sus restantes defectos de carácter y llega a estar cada vez más dispuesto a que les sean eliminados. De esta manera, mejora su contacto consciente con Dios.
El Lenguaje del Corazón. Segunda Tradición. Enero de 1948








