Cada alcohólico en recuperación, durante los primeros intentos de sobriedad, en alguna que otra oportunidad se ha considerado un caso único. Ninguno de nosotros lo es. Cada uno de nosotros ha transitado este mismo camino rocoso. No estás solo, y si puedes ponerte en marcha, pero al mismo tiempo mantenerte lejos del asiento del conductor, puedes lograrlo.
Frente a Frente. Mi buen padrino. Julio de 1973









