“El alcoholismo era una ‘alergia’ del cuerpo unida a una obsesión mental; no había forma conocida de revertir la sensibilidad del cuerpo ante el alcohol, en consecuencia, un alcohólico jamás podría volver a beber de forma segura. Esta fue la primera razón que alguna vez había escuchado que tenía sentido para mí. Podía aceptarlo”.
Mujeres en AA. ¿Sólo para hombres? Junio de 1960









