“Hoy creo que puedo establecer una relación clara entre mi culpabilidad y mi soberbia. Ambos llaman la atención. Con la soberbia podía decir: “Mírenme, soy maravilloso”. Con la culpabilidad podía decir: “Soy espantoso”. Por lo tanto, la culpabilidad es el lado opuesto de la moneda de la soberbia. La Culpabilidad trata de autodestruir y la Soberbia trata de destruir a los demás”.
Lo mejor de Bill. Asunto de la humildad








