“Despojado de la venda del autoengaño, no me queda otra cosa que cambiar. Necesito abrir la mente. Tengo que aprender nuevas formas de ser y estar en el mundo y de relacionarme con los demás…afortunadamente, no es algo que tenga que hacer yo solo. Como dice el enunciado del Paso 6: “estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase…”.
Anónimo. Lo Mejor de La Viña









