No me he tomado un trago desde los trece vodkas que me tomé el día que fui al Hospital de Veteranos y eso fue en enero de 1985. Tengo amigos, esperanza, serenidad y soy honesto. Coloqué los medallones de mis aniversarios anuales encima de mi Estrella de Plata, Estrella de Bronce y Corazones Purpúreos, pues, vean ustedes, ellos habían sido más difíciles de obtener. Hoy en día verdaderamente me siento como un héroe.
LV Enero/Febrero 1997. Yo contra el mundo, Bill G., Albany New York









