Así que nos despertamos, y nos encontramos sobrios. Y entonces, ¿qué? ¿Es la sobriedad todo lo que podemos esperar tener de un despertar espiritual? No, la sobriedad no es sino el mero comienzo, no es sino la primera dádiva del primer despertar.
En todos nuestros asuntos. La dádiva más grande de todas, diciembre de 1957. El lenguaje del corazón









