“Al aplicar los principios del programa, me gané mi libertad —la libertad de ser quien verdaderamente soy, de gustarme como soy, de convertirme en lo que mi Poder Superior me tenga deparado, un día a la vez; de tener la clase de vida con la que me sienta más a gusto, de amar y de reír—”.
“Antes que nada, alcohólico”, Toledo, Ohio, septiembre de 1982. De In Our Own Words









