“Agradezco que las personas de AA me hayan mostrado como vivir sobrio. Sin embargo, otras fuentes me enseñaron muchas otras cosas. Aprendí sobre el silencio gracias a la brisa que flota en el pasto en un cálido día de verano. Aprendí sobre el amor incondicional gracias a mis mascotas. Aprendí a sentir admiración por el mundo gracias a mis hijos. Aprendí que todas las cosas tienen un inmenso poder”.
“Un viaje del espíritu”, Alburquerque, Nuevo México. Abril de 1984. De Spiritual Awakenings









