He descubierto que no puedo ser liberada de mi obstinación desbocada si no incluyo a Dios en mi vida al despertar. Hoy quiero el poder de Dios en mi vida porque hay muchísimo que hacer. Estoy cansada de insistir en que puedo hacerlo sola sin la ayuda de Dios, como si fuera una niña de cuatro años en rebeldía con mis padres.
Una Meditación Diaria, ORACIÓN Y MEDITACIÓN, Septiembre 2011, Judy H. Bluffton, SC









