“Últimamente nada me parece tan valioso como mi cordura. Antes era adicto al drama y sólo me motivaban la emoción y los altos niveles de adrenalina. Ahora es muy distinto. … Es todo muy común y normal y sensato, y no lo cambiaría por nada del mundo”.
“Maravillado por la cordura”. LONDRES, INGLATERRA, FEBRERO DE 1997. De Spiritual Awakenings









