“Lo que antes me mantenía despierto por la noche, ahora ya no me molesta porque puedo contrastarlo con el telón de fondo de la eternidad. El largo y solitario invierno que fue mi alcoholismo se convirtió en primavera —en el renacimiento, en la renovación de mi vida—”.
“Un sentimiento de asombro”. SEATTLE, WASHINGTON, JUNIO DE 1968. De Spiritual Awakenings










