“El grupo al que me uní me salvó la vida. …. Durante una hora, estuve segura. Durante una hora, me refugiaba entre aquellos cuyo miedo una vez había sido tan grande como el mío. No les entregué mi miedo —ellos lo tomaron—. Lograron que se me escape de las manos con abrazos y risas, con experiencias compartidas”.
“Lo más atemorizante”.
CARLSBAD, CALIFORNIA, JUNIO DE 2006.
De Emotional Sobriety










