Cita Diaria con La Viña Marzo 3
“Dios me liberó de la obsesión alcohólica en mi primera reunión, a través de la gran novedad de que el alcoholismo es una enfermedad, y que no debía tomarme la primera copa, que era la que desencadenaba el fenómeno del deseo imperioso. La sensación de alivio que sentí en esos momentos es inolvidable”. Septiembre/Octubre 2004,





