No podemos depender exclusivamente de los amigos para resolver nuestros problemas. Un buen consejero nunca podrá pensar en lugar nuestro – él sabe que toda decisión final debe ser nuestra. El, por lo tanto, ayudará a eliminar el temor, el que tratemos de salir por un atajo y el auto-engaño, así preparándonos para hacer decisiones que sean bondadosas, prudentes y honestas.
Lo Mejor de Bill. Ese asunto de la sinceridad









