El egocentrismo es el veneno de mi sistema emocional. Frustra cada uno de los esfuerzos que hago por lograr una existencia cómoda y feliz. Se dispara una reacción en cadena terrible. Me invade el miedo. La ira, el resentimiento y la autocompasión se vuelven las fuerzas que me guían. El único escape que tengo es dejar a un lado este horrible egoísmo y volverme parte del mundo que me rodea.
Sobriedad Emocional. La raíz de nuestras dificultades. Diciembre de 1979









